viernes, 18 de noviembre de 2016

No se necesita que la batería de los smartphones duren mas, sino que carguen mas rapido

La duración de la batería es lo único malo que tienen a día de hoy los smartphones del mercado. Por muy buena que sea la cámara, por muy grande y nítida que sea la pantalla y por muy rápido que funcione, la batería nunca es suficiente. Lo peor de todo es que hacer que duren más es algo muy difícil.



Aunque teléfonos como el Samsung Galaxy S7 tienen una impresionante batería de 4.000mAh que dura una barbaridad, reducir cada vez más las baterías y dotarlas de más capacidad a la vez supone unos problemas que, por desgracia, la compañía surcoreana conoce muy bien y de primera mano.
Quizá por esa razón, la solución por la que están apostando varias compañías y las empresas que fabrican sus procesadores apunta por el lado contrario. En lugar de hacer que las baterías duren más, quieren que estas se carguen a toda velocidad, pudiendo tener horas de uso en tan solo 5 minutos.

¿Cinco horas de batería en cinco minutos?


Los nuevos procesadores de Qualcomm, empresa que fabrica los 'cerebros' de un gran número de dispositivos, apuestan precisamente por esa idea. Su último modelo, el Snapdragon 835, consume muchos menos recursos y, en teoría, hace que los teléfonos se calienten menos cuando están 'pensando'.

Lo mejor, sin embargo, es que puedan cargar a toda velocidad y de forma segura los teléfonos gracias a un sistema de carga rápida más eficaz que nunca.

El llamado Quick Charge 4.0, la cuarta versión del sistema propietario que Qualcomm quiere imponer para dispositivos Android, es, sobre el papel, un 20% más rápida y un 30% más eficiente, por lo que consigue cargar en 15 minutos la mitad de una batería de 2,750mAh (la capacidad de un móvil normal en la actualidad).

Sin embargo, como ocurre habitualmente en el mundo de la tecnología, hay otros estándares rivales. Google, por ejemplo, aboga por otro sistema llamado USB-PB. La compañía ha 'instado' a los fabricantes que usan Android a abandonar sistemas de cargado rápido propietarios, como es el caso de Quick Charge. Según ellos, su sistema USB-PB da menos problemas de compatibilidad con muchos cargadores del mercado y no son del todo seguros.

Por su parte, Samsung tiene su 'Fast Charge', que probablemente vaya a sufrir alteraciones y mejoras varias de cara al Galaxy S8 y para alejarse de los problemas de batería que ha tenido el Note 7. Su rival cada vez más fuerte, Huawei, tiene también su 'Supercharge', por cierto.

Quien todavía no ha apostado por esta tecnología es Apple. Los iPhones son los móviles que más lentamente se cargan en la actualidad, aunque luego la batería dura bastante gracias a iOS pese a tener menos mAh que la competencia. Seguramente, el iPhone 8 cuenta con alguna mejora en este sentido, pero no hay ninguna confirmación aún.

Y a falta de ideas, teléfonos como el OnePlus 3 se quitan el problema de hacer una batería que se cargue rápido y usan, en su lugar, cargadores propios para conseguir que el dispositivo se cargue de manera segura y a toda velocidad. Con la pega de que hace falta usar siempre el mismo cargador, claro.

Quién ganará esta batalla no está claro. Pese al poder de Google en todos los frentes en los que combate, la compañía no puede obligar a nadie a fabricar un teléfono de una manera concreta. A esto hay que sumar que Qualcomm y Samsung tienen también bastante capacidad para hacer lo que les apetezca y que fabricantes chinos como Huawei están adquiriendo fuerza y también traen su tecnología bajo el brazo.

Menos mal, eso sí, que el USB-C que tanto odiamos ahora va a cargar por igual todos estos teléfonos, más rápido o más despacio.


Fuente elmundo

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